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    Domingo, 05 de febrero de 2012

    Cecilia Fornara, reina de reinas

    Pasó el tiempo, pero la ex soberana sigue en la mente de los sanrafaelinos cuando de Vendimia se habla. A los 32 años, repasa lo vivido y la fiesta actual 

    Cecilia Fornara es la última Reina Nacional de la Vendimia que coronó San Rafael

    Catorce años pasaron desde aquella noche en que los fuegos artificiales iluminaron el cielo en el anfiteatro Frank Romero Day cuando la voz del locutor anunció que la representante de San Rafael, María Cecilia Fornara, era la nueva Reina Nacional de la Vendimia, la última que dio nuestro departamento. Cautivó con su belleza, delicadeza y dulzura a todos los mendocinos.

    Detrás del mostrador de su negocio, entre perfumes y exquisitas cremas, su figura parece parte del decorado. Es que a sus 32 años la claridad de su mirada, su rostro angelical y su amplia sonrisa siguen intactos, como si burlaran el paso del tiempo.

    En la actualidad, lejos de la corona y la capa, Cecilia se pone el traje de mamá. Es que hace diez años se casó con Mauricio Suain y logró su meta más importante. “Desde chica siempre dije que mi sueño era formar una familia y hoy la tengo. Él tiene un carácter muy especial, le encantan los niños y me ayuda en todo”, aseguró con una sonrisa.

    Al momento de repasar su vida, cuenta que lo más importante que le pasó “son mis hijos y el casamiento, que depende de una decisión propia. En cambio con Vendimia, la elección pasa por los demás”.

    Además de trabajar en el local Carmen Suain-Biocosmética, por las tardes se ocupa de sus dos ángeles: Elías de siete años y Tobías de uno. “Ahora estoy disfrutándolos en las vacaciones, y en época de clases lo hago acompañando al más grande con la escuela y los deportes, porque le encanta hacer de todo. Es una locura, pero me fascina. Estoy muy feliz de poder hacerlo”, contó.

    Ser reina no estaba en su mente. “De chica como a casi todas las niñas sanrafaelinas me encantaba verlas, pero no creía que iba a ser una de ellas. Siempre íbamos con mi familia a ver la Vía Blanca y el sábado, casi como un ritual, preparábamos todo con mi abuela para mirar la fiesta por televisión”, recordó.

    Cómo la encontraron

    Los años fueron pasando y Cecilia fue transformándose en una adolescente dotada de una enorme belleza. Por eso en 1996 fue electa Reina de los Estudiantes. Claro que en ese entonces no se realizaba la fiesta provincial como sucede en la actualidad, “por lo que todo quedaba acá. Un día fui a visitar a las autoridades municipales y evidentemente alguien me vio”, reconoció.

    En esas vacaciones salieron a buscarla. Estaba en El Nihuil, se acercó una persona y le preguntó si quería ser reina vendimial. Aceptó y hablaron con sus padres. Sólo había un problema y es que para poder presentarse tenía que tener 18 años cumplidos al día de la fiesta en Mendoza. Apenas tenía diecisiete, así que no pudo ser y se comprometieron para el año siguiente. “Al próximo verano veía que pasaba el tiempo y nadie venía. Pensé que se habían olvidado de mí. Un día apareció el delegado de El Nihuil, Raúl Guerra, me pidió que fuera su reina y así fue. La verdad es que de presentarme, ese era el distrito al que quería representar, porque significaba mucho para mí, mi padre había vivido mucho tiempo allí”, sostuvo la reina “eterna”.

    Fueron muchas las barreras que tuvo que vencer, la más importante fue su timidez. “Después de la fiesta distrital me pasearon por todo el pueblo y el Club de Pescadores en una camioneta. La gente no entendía mucho de qué se trataba. Iba sola y me daba mucha vergüenza”.

    En aquel momento, Gonzalo Castagnino fue el director de Vendimia y había preparado un curso para las postulantes donde debían estudiar desde oratoria hasta historia pasando por innumerables materias. “Esa comunión con las demás reinas fue hermosa y una vez que nos juntaron a todas las chicas mi problema fue disminuyendo. Algo que no puedo olvidar fue la reunión con las chicas antes de salir. La hicimos para darnos fuerzas y todas me decían con mucho amor que iba a salir yo. Esa energía fue maravillosa”.

    No a los papelones

    Como reina departamental de la Vendimia viajó a Mendoza a cumplir con el protocolo y promocionarse. “Allí la ciudad se viste de Vendimia. En cada esquina hay músicos y yo me paraba a bailar con ellos. El contacto con la gente fue hermoso. De la elección lo que más recuerdo son los nervios. En realidad lo más emocionante fue llegar a San Rafael. El recibimiento de la gente nunca voy a poder olvidarlo. Había carteles, me mandaban cartas, me daban peluches, flores y mucho amor. Eso no tiene precio”.

    A la hora de dejar un mensaje Cecilia pidió a las chicas “que participen, disfruten y vivan la Vendimia. Pese a que hoy todo es diferente porque hay mayor exposición, es algo que les va a quedar en el corazón y la mente para toda la vida. Y a la gente que forma parte y a la población, que apoyen y asistan porque es la fiesta más representativa de la cultura provincial. No pueden pasar papelones como los del año pasado”.

    Por todo esto es que María Cecilia Fornara desde aquel momento fue, es y será la reina de los corazones de quienes habitan estas tierras.